LA
TERAPIA HOLOSONICA:
EL SONIDO: UN VERDADERO COMPLEMENTO ALIMENTICIO.
Por Alex Vicq,
en la revista La Vie Naturelle. Marzo 1994 / Nº
92
La Música Multidimensional impregna nuestras
células vivas con una información
"nutritiva".
Jacotte
Chollet, ex-realizadora de TV ha conocido
a lo largo de su vida a muchos hombres importantes
tales como Krishnamurti, Karl Pribram, David Bohm,
Fritjof Capra, Paul Mac Lean y seres menos conocidos
pero con una inmensa sabiduría, entre los
Papuis de Nueva Guinea, los aborígenes de
Australia, los hombres médicos de América
del norte y del Caribe...
Estos encuentros la han empujado a intentar mejorar
sus facultades cerebrales, inmensa tarea cuando
se sabe que no utilizamos, actualmente, mas que
el 10% de las capacidades de nuestro cerebro.
Esta búsqueda le ha llevado a una investigación
profunda a lo largo de más de once
años, a este y al otro lado de los límites
de la percepción humana.
En
el curso de tales investigaciones, se cruzó
en el camino de Lydie Ries, y de un físico
y Medico, el profesor Régis Dutheil, director
adjunto de la Fundación Louis de Broglie,
quien precisamente trabajaba sobre los "phonon"
presentidos por Albert Einstein en su teoría
de la relatividad.
Al principio de estos once años de paciente
trabajo sobre sintetizadores, sobre sensaciones
y sobre interacciones psico-kineticas entre el cerebro
humano y los instrumentos, junto con verificaciones
en laboratorio, llevaron a Jacotte Chollet
a inventar la Música Multidimensional,
en la que los sonidos, los infrasonidos y los ultrasonidos
interpretan una extraña partitura que tiene
la particularidad de enviar mensajes vibratorios
a las células vivas, en una armoniosa gama
de frecuencias que, por conexión de resonancia
con el sistema de ondas coherentes (holo-phonons)
tienen como resultado nutrir, literalmente a las
células de informaciones funcionales que
parecen, en laboratorio, aumentar sus resultados
y su coherencia, ya se trate de células sanguíneas
y de neuronas.
El ADN escucha la música y participa de los
fenómenos de consciencia.
La
Neguentropia o neg-entropía es una entropía
negativa sin la cual ningún sistema viviente
seria viable. En contraposición a la entropía
que expresa una disminución del desorden
en el universo, la neguentropia es una impregnación
del orden y de la coherencia en la estructura
de la materia. En otras palabras,
la neguentropia es una fuerza de información
que organiza las estructuras y las funciones de
los sistemas vivientes; ella participa de la bio-comunicación
ínter-celular.
Se
presume desde hace lustros y de hecho, desde que
la tradición utiliza la música como
medio terapéutico, una influencia directa
o indirecta de las vibraciones acústicas
sobre el organismo, pero no se tenía la
prueba científica. Seria
cierto si se esbozara la menor aproximación
teórica satisfactoria. Gracias a los
trabajos de Szent Gyorgyi y Herbert Frohlich
(ambos premios Nobel) y sobre todo, recientemente
de Fritz-Albert Popp sobre la
biología de la luz y la biocomunicación
electromagnética intercelular, hoy que
se sabe que la célula (nucleada) por mediación
de la configuración espacial y vibratoria
de su ADN es capaz de captar, almacenar y emitir
información (es decir, orden y neguentropia)
sobre el ambiente.
Lo que significa por otro lado,
que lo vivo organizaría su medio, formula
que aúna la hipótesis Gaia de James
Lovelock.
En 1989, F A POPP, había demostrado que
las células se comunican entre ellas de
una manera coherente por medio de fotones. Lydie Ries ha puesto- en evidencia
las pruebas de la acción coherente de los
"phonons" (quanta de unidades vibratorias
en la banda sonora).
"Actualmente, según Régis
Dutheil, el único método que se aproxima
a la Medicina del siglo XXI es la Música
Multidimensional, porque toca a la vez el cuerpo
electromagnético y la consciencia. Restablece
la neguentropia."
"Por contacto directo entre la música
y la persona que la recibe, puede restablecerse
la unidad de la consciencia por desbloqueo de los
nudos emocionales y de lo que se podrían
llamar "quistes" vibratorios del parasimpático.
Por resonancia con la Música Multidimensional
se puede observar un efecto disipado del fenómeno
que se comunica de célula en célula,
entre sistemas conexos. Se llega de este modo al
reequilibrio de los potenciales eléctricos
a lo largo de los meridianos de acupuntura. el efecto
puede ser físico, psíquico y holistico.
El fenómeno que se origina en la percepción
celular de las vibraciones se traduce de alguna
manera en sensaciones cada vez mas precisas que
corresponden a una “toma de consciencia global
de uno mismo."
"El profesor R Dutheil, prosigue, explicando
que hay en principio un efecto de "auto-diagnostico",
seguido del "efecto terapéutico",
ya que ponen en evidencia los traumatismos y correcciones
que la consciencia produce.
En este nivel de consciencia el tiempo no existe,
el pasado se superpone al presente, el cuerpo multidimensional
se extiende al pasado y al futuro del holograma.
Hay multitud de puntos neurológicos, de vórtices
energéticos, podría decirse, que conectan
entre si los diferentes niveles vibratorios que
corresponden a diferentes fases de los cuerpos multidimensionales:
fotónico por una parte y taquiónico
por otra.
Los médicos que practican la "medicina
energética" han descubierto algunos
de estos puntos y se comportan a menudo de manera
aleatoria, porque no hacen intervenir la consciencia
del paciente y por lo tanto la fuente de la disfunción
del cuerpo no se tiene en consideración (de
hecho al cabo de un cierto tiempo dicha disfunción
re-aparecerá porque no se ha tratado la causa
primaria que la origino).
Para actuar sobre la globalidad y restablecer la
neguentropia en el cuerpo, la intervención
de la consciencia es necesaria.
Entre
un excelente acupuntor y su paciente, por ejemplo,
la interacción de los dos campos quánticos
de consciencia es lo que permite optimizar el resultado,
fortaleciendo el campo de consciencia total. Y no
son solo palabras.
Si se emplea este modelo, esta claro que se trata
de mecánica cuántica. A este respecto,
es importante decir que las experiencias actuales
sobre la luz muestran que hay algo súper
luminoso "en el aire".
Las experiencias hechas sobre las guías de
ondas por los físicos de Colonia, retomadas
por los Americanos, han demostrado que en una guía
de ondas (ondas centimétricas µ de
radio) se ven paquetes de ondas que se propagan
más deprisa que la luz.
Los físicos se quedaron perplejos. Por mi
parte, esto me parece simple puesto que el fotón
estaría compuesto de un bradyon y de un tachyon.
He contactado con la Academia de las Ciencias, el
mes pasado a este respecto. (Articulo de RolfLandawer:
"ligth faster than light" revista Nature,
vol 365,21 octubre 1993, pg 692 y 693).
Cuando en 1923, Louis de Broglie dijo que una partícula
presenta un aspecto ondulante (ya sea una onda asociada)
había calculado que esta onda llamada "de
fase" se propagaba mas deprisa que la luz;
era demasiado escandaloso.
Todos los libros de mecánica cuántica
que he leído subrayan esta rapidez dada por
los cálculos pero indicaban que no se podía
medir físicamente. Ahora bien, actualmente
trabajamos con el laboratorio Villetaneuse que realiza
interferencias atómicas y ha medido la velocidad
"de fase”, la cual es muy superior a
la de la luz.
Hoy día hay un conjunto de índices
que permiten explicar las paradojas de la física
cuántica.
La MMD aumenta las tasas de hemoglobina y refuerza
el sistema inmunológico.
Entre todas las
pruebas de estos fenómenos invisibles que
se producen aquí y allá de la velocidad
de la luz en muestras células, las aportadas
por Lydie Ries (química y doctora en biología
celular) no son menos interesantes. "Durante
las variaciones importantes de estados emocionales
y energéticos, nos dice Lydie Ries, he notado
en mi misma importantes variaciones en ciertas constantes
biológicas.
La Música Multidimencional de Jacotte Chollet
me ha permitido seguir esta investigación,
gracias a sus efectos múltiples a niveles
físico, psíquico, emocional y energético
y así poner en evidencia científicamente
el vinculo cuerpo-espíritu.
Ya que la investigación sobre los efectos
fisiológicos producidos por la resonancia
con la música multidimensional, empieza a
revelar los circuitos que toma la información
entre la consciencia y la célula."
"Para estudiar los efectos de esta música
activa, precisa Lydie Ries, hemos hecho tomas de
sangre en sujetos voluntarios, antes y después
de la escucha (de la MMD).
Así hemos podido constatar las variaciones
sensibles del número de glóbulos blancos,
del envejecimiento de las células nucleadas
y de la hemoglobina.
Los glóbulos blancos, principalmente los
polinucleares neutrófilos (PN) aumentan de
manera constante hasta 4700/mm3.La hemoglobina presenta
igualmente grandes variaciones, en el sentido de
aumento, en el transcurso de la escucha de esta
música: + 0,5 a + 2 g/l en algunas horas.
Paralelamente hemos realizado el estudio de gas
en sangre y hemos detectado una sobre-oxigenación
tras la escucha de la MMD.
Diapo
1
Diapo 2
Diapo
3
Glóbulo
blanco intacto
Glóbulo rojo fresco.
Muestra testigo de
sangre fresca.
Glóbulo
blanco destruido
Muestra sanguínea antes de la escucha de la MMD
conservada 3 días en
el frigorífico
Glóbulo
blanco preservado
después
1 ora de escucha de la MMD
conservada 3 días en
el frigorífico.
La MMD ralentiza el envejecimiento.
"En
cuanto a la acción de la MMD sobre el envejecimiento
celular, continua Lysie Ries, ha sido descubierta
de forma fortuita.
Las muestras sanguíneas antes y tras la escucha,
fueron dejadas en el frigorífico y no llegaron
al laboratorio hasta 3 días después.
Sobre los escalonamientos sanguíneos en la
lamina de cristal coloreado de May Grunwald Giemsa,
hemos constatado que la forma de células
sanguíneas nucleadas, tras la escucha estaba
mejor conservada que la de esas mismas células
antes de la escucha.
Antes de la escucha se podía observar que
el 20% de P.N eran identificables por su forma,
mientas que tras la escucha se constataba que el
60% de esas células, mas que identificables,
estaban intactas. En cuanto a los linfocitos se
podía contar 34% antes de la audición
y 76% de células intactas después
de la escucha.
"El retraso del envejecimiento, objetivado
por la conservación de la forma de las células
nucleadas, lleva a pensar que la MMD permite el
contacto con una información a nivel celular,
acompañado de un aumento de la neguentropia
(orden y coherencia) que posibilita el acceso a
un nivel superior de consciencia.
Y el hecho de que los glóbulos rojos (enucleados,
sin núcleo) hayan sufrido el mismo envejecimiento
antes y después de la escucha, tiende a orientarnos
hacia una captación de información
por el núcleo de las células, es decir,
por el ADN.
Sabiendo que los "Phonons" equivalentes
acústicos de los fotones, son de la misma
naturaleza electromagnética que ellos, se
puede pensar que el ADN podría por doble
resonancia y por efecto láser, jugar el papel
de antena electromagnética durante la audición
de la MMD.
Las frecuencias sonoras creadas en un estado de
coherencia interior, permiten por resonancia el
restablecimiento de la coherencia del cuerpo eléctrico
del sujeto sometido a la escucha de la música
Multidimensional por eliminación de las distorsiones
del cuerpo electromagnético.
Esta información que aumenta el orden a nivel
celular, convierte el proceso de envejecimiento
en un proceso no obligatorio, si estamos en contacto
con la información de nuestra consciencia."
Una combinación armoniosa de sonidos, infrasonidos
y ultrasonidos
Por el sonido
"se oye", por los ultrasonidos "entramos
en la materia viva", en el medio celular, y
por los infrasonidos, "tocamos esta misma materia"
directamente, como con un dedo microscópico.
Al combinar las tres gamas de frecuencias, como
se hace con los sintetizadores y los aparatos de
grabación digitales, se accede a una comunicación
multidimensional entre la consciencia y la materia,
entre la obra compuesta y el conjunto conciencia-materia
de la persona receptora (un auditor que simplemente
oye con sus oídos, su piel, sus células
y todas las tramas de su inconsciente).
La MMD se presenta en la actualidad
como un medio terapéutico y de desarrollo
personal, abierto y accesible a todos,
que permite liberarse de la impregnación
del pasado sobre los planos emocional, fisiológico
y psíquico cualquiera que sea la edad del
sujeto, a partir del momento en que su consciencia
participa de los intercambios de información
que se dan en lo infinitamente pequeño de
su cuerpo, entre el entorno exterior y los fenómenos
subatómicos interiores.
La MMD favorece la expansión del campo
de consciencia (aplicaciones evolutivas)
Utilizada
cada vez más por numerosos investigadores
y artistas, la Musica Multidimensional ha llegado
a ser una herramienta de explotacion de otras dimensiones
de la consciencia, con resultados probados sobre
la evolución y optimización de los
resultados.
La experiencia muestra que cuanto más se
ha evolucionado, más rápido e importante
es el propio crecimiento.
Aplicaciones terapéuticas de la MMD.
Ayuda
al autodiagnóstico.
La MMD favorece la toma de consciencia
del fenómeno energético responsable
del malestar, a fin de corregirlo por re-información
volitiva (voluntad consciente), proceso implicado
en la autocuración.
Este modo de diagnostico permite al sujeto sumergido
en la escucha de la MMD, tomar consciencia y percibir
la enfermedad y el desequilibrio energético
incluyendo el origen del desequilibrio (circunstancias
que han inducido a la "ruptura" de la
correcta información) incluso si sucedió
hace muchos años).
Modo
Terapéutico.
El modo terapéutico, donde
interviene la consciencia, obra por re-graduación
y re-equilibrio del campo electromagnético
(cuerpo energético) ocasionado sensibles
mejoras, tanto físicas como psíquicas.
1-Régis
Dutheil es profesor de Física en la Facultad
de Medicina de Poitiers y autor de "El hombre
súper luminoso" y de "La medicina
súper luminosa" en Ediciones Sand.
Ver también el articulo "La Medicina
Súper luminosa" la Vie Naturelle n°77,
ver "la biología de la luz", La
Vie Naturelle nº 52.
2-Ver también
el excelente articulo de Rolf Landauer: "Light
faster than light" en Natura vol 365, 21 Octubre.
3-Lydie Ries, química,
farmacéutica, biologa, DEA de biología
celular.